Desperté y no había cielo
amaneció con un rayo que no era el sol
era un universo rojizo infinito
con un huracán, la boca de dios, como es tradición
Las hojas formaban cuerpos sumisos
a la lealtad de un astro mayor, con una misión
La de traer la paz en la tierra
de enamorar con la sucesión, a una evolución
contrarrestar la herencia guerrera
los sabios héroes que trascienden el dolor de la regresión